miércoles, 19 de septiembre de 2012

Vuelve la iluminación a Castellnovo

Vuelven a encender las farolas...!!!

Tras la publicación en el Boletín Informativo del Grupo Municipal Socialista de un estudio en el que se ponía de manifiesto el escaso ahorro que había producido el apagón de la iluminación pública, así como la mala gestión de  esta medida que tan mal se ha llevado desde el consistorio; por fin la alcaldesa, se ha decidido a volver a encender las luminarias que nos permiten circular adecuadamente por las calles, tal y como  estaban antes de su llegada al ayuntamiento.



Después de muchos meses a oscuras,  en los que el pueblo parecía más bien  una masía, y del peligro que suponía la insuficiente iluminación de las calles del municipio, así como  la lamentable imagen del alumbrado público con las farolas apagadas...
Así, nada más acabar unas fiestas en penumbra, con calles muy mal iluminadas, y con los actos festivos deslucidos, casi a oscuras, (como el concurso de paellas donde no se veía nada). Mientras tanto, las  guirnaldas de las fiestas contrastaban de manera surrealista con las farolas apagadas...


Gracias a las muchas críticas que se han recibido en el Ayuntamiento, la alcaldesa ha decidido,  volver a encender todas las farolas. Sin dar ninguna razón, ni explicar nada a los vecinos, precisamente después de concluir los días festivos, se ha procedido a conectar todas las farolas que había desconectado. Ciertamente el descontento de los vecinos era muy grande, pues en algunos puntos la oscuridad era total, y hacía hasta peligroso caminar en algunos tramos de las calles. 



Esta singular forma de gobernar, a puro salto de mata, sin reflexión y sin valorar las consecuencias, nos recuerda a  tiempos pasados, donde el alcalde no tenía que dar cuentas a nadie de sus actos.
Pero ahora vivimos en democracia y la figura del alcalde no es la  del propietario de un cortijo, sino todo lo contrario. Es precisamente quién más tiene que velar por el interés general, frente al particular, en el respeto a todos y en lugar de dueño, es únicamente el administrador, que debe saber escuchar y atender a todos.

El despilfarro de la iluminación.

No solo  los recortes de la alcaldesa nos han llevado a tener el pueblo a oscuras, incluso durante las fiestas, sino que la descoordinación ha sido tal, que una vez acabados los días festivos, nos hemos encontrado con todas la guirnaldas de las calles conectadas, y funcionando a pleno rendimiento, a pesar de que no haber ningún acto que celebrar.
Y continuando con el despilfarro, también se han podido ver conectadas en varias ocasiones las luces, a plena luz del día.    Incluso los proyectores, de la Plaza de la Comunidad Valenciana que también durante el día se mantenían encendidos, con el único resultado de incrementar la factura de suministro eléctrico. Incluso la iglesia que no se  ha iluminado durante los días de las fiestas, ni siquiera durante  los actos religiosos,  permaneció encendida, sin que nadie sepa con que finalidad.