sábado, 14 de julio de 2012

Seguimos a oscuras


Los monumentos de Castellnovo, vuelven a estar iluminados.
Pero  las calles permanecen  a oscuras.




En Castellnovo se han vuelto a iluminar los monumentos, que desde la llegada al ayuntamiento de Teresa Gonzalvo, se habían mantenido apagados incluso en días festivos, navidades, pascuas etc.


Sin embargo ahora parece que ha habido un nuevo  cambio de opinión y por lo tanto los monumentos se mantienen encendidos algunos días y se muestran en todo su esplendor, ofreciendo una bonita imagen del castillo. las ermitas y la fachada de la iglesia.

Lo peor de todo es que las calles del pueblo tienen zonas que permanecen a oscuras, ya que no se han vuelto a poner en marcha las farolas que  apagaron con la llegada de la alcaldesa al ayuntamiento. Por eso los vecinos no entienden que no tengan luz para poder abrir la puerta de su casa, mientras se está iluminando monumentos, solo por una cuestión decorativa, mientras que la iluminación  de los viales no solo es necesaria, sino que también es obligatoria, y por lo tanto responsabilidad del ayuntamiento.


MUCHAS FAROLAS PERMANECEN APAGADAS
 Cabe recordar que hay muchos  lugares oscuros que incluso pueden suponer peligro a los viandantes por la poca iluminación de algunos puntos que han quedado totalmente ensombrecidos por el apagado indiscriminado de las farolas.

Hay que tener en cuenta que la iluminación de las calles de Castellnovo  cuenta desde hace unos años con un sistema de ahorro de energía, ya que dispone de lámparas de bajo consumo por los sistemas de  reducción de flujo en cabezal, que disminuye al máximo el consumo eléctrico de las farolas.

Es cierto que la iluminación de los monumentos que en algunos de ellos es visible desde varios kilómetros de distancia, resulta  muy bonita y desde los últimos años, da alegría al municipio y durante años aportó a nuestro pueblo una singular imagen. Pero no podemos compartir el hecho de que se haga ostentación de iluminación en esos puntos, mientras que los vecinos no pueden caminar tranquilos por la falta de luz en las calles.