lunes, 31 de enero de 2011

Las ermitas de Castellnovo forman parte de la nueva ruta ecoturística del Alto Palancia


Los 20 alumnos del taller de empleo Ruta de las Ermitas promovido por la Mancomunidad del Alto Palancia han creado una original ruta ecoturista que aprovecha la existencia de varias ermitas en media docena de poblaciones del Alto Palancia. Esta es la ruta que debes seguir para conocer las hermosas vistas de nos depara nuestra comarca:

El primer tramo comienza en la Ermita de San Antonio de Padua de la localidad de Sot de Ferrer, situada en lo alto del monte de San Antonio. Después de disfrutar de las magníficas vistas que ofrece esta atalaya y que nos desvelan el carácter de la ruta, bajaremos por uno de los calvarios más bellos y pintorescos de la provincia de Castellón. Desde allí nos dirigiremos al puente de Soneja donde podremos visitar la Ermita del Cristo de la Providencia.

Comenzaremos el segundo tramo de la Ruta volviendo sobre nuestros pasos y llegaremos hasta el rio donde retomaremos el PRV 63.7 hasta la población de Castellnovo, pasando por la pedanía de Villatorcas y el camino del Plano. Nos dirigiremos monte arriba hasta llegar a la Ermita de San Antonio de Padua, desde donde tendremos una de las mejores panorámicas de la Comarca, pudiendo divisar las Ermitas de Sot de Ferrer y de Altura.
Continuaremos el tercer tramo de la ruta bajando de la Ermita para buscar la localidad de Altura. Desde el centro de la población de Altura, hasta alcanzar la calle Mayor que nos trasladará directamente hasta la calle del Calvario y bordeando el monte de Santa Bárbara una pista de tierra nos subirá directamente a la Ermita, desde donde en días claros podremos ver el mar Mediterráneo.

La bajada de la Ermita nos conducirá a la misma entrada de la Vía Verde de Ojos Negros que no abandonaremos hasta llegar a Jérica, su espléndida Torre nos servirá de guía para llegar a la siguiente Ermita de la Ruta, la de San Roque, situada en el centro histórico de ésta localidad y donde podremos disfrutar en “Peña Tajá” de un paisaje de extraordinaria belleza.

La última etapa de la ruta  lleva a  la localidad de Viver , donde abandonaremos la carretera asfaltada para tomar la senda que nos conducirá a la Ermita de San Roque. En la extensa pinada que rodea la Ermita, y disfrutando del mágico entorno en el que se halla, hay un mirador que nos permite ver las sierra del Toro, del Espadán y de la Calderona.